Terry Terrific

Ando leyendo una novela de Terry Pratchett, Pirómides, nada más y nada menos que la séptima historia de este inglés ambientada en el maravilloso y quelónico Mundo Disco.
No pasó mucho tiempo de la última vez que me reí en el subte leyendo algo, de hecho fue hace un par de meses nomás con el libro de Macanudo que me regaló la faérica niña Carla.
(Estoy re adjetivoso, qué boñigante, ¿no es así?)
Pero igual hoy leí un par de cositas que me daban esa sensación de decir: "Je, esto me hace reír y...". Claro que no es una cosa que uno piense seguido, es más como algo natural, se me ocurre que las cosas que más gracias nos dan son:

- Los chistes que dice otro y nosotros pensamos unos segundos antes que lo hiciera.

- Los que escuchamos en lugares que tienen detector de bromas en la entrada para que nadie pretenda hacerse el gracioso una vez adentro.

- Los que nos dejan ese "y..." al final. Los ejemplos que voy a dar son muy chiquitos, pero hoy me colgué en eso, en que Terry Pratchett me gusta no sólo por gracioso o porque ahora vaya a hacerme el que en el fondo tiene un humor profundo que analiza la realidad de nuestra historia, revelando en sus páginas un reflejo ácido que despliega una crítica feroz sobre las contradicciones más profundas y naturales del ser humano.
Lo que me gusta mucho es que me hace sentir como que el tipo se toma muy en serio lo que escribe. Como que se esfuerza por hacerlo realmente bueno.

"Un poco más de tiempo se enrolló en el carrete de la eternidad y el silencio que había fuera de la celda, que hasta entonces había sido el silencio que produce la ausencia de sonidos, se fue convirtiendo muy lentamente en el silencio causado por la presencia de alguien que no hace ningún ruido."

"Unos simples animales jamás podrían comportarse de esta manera. Ser realmente estúpido es algo que sólo está al alcance de un ser humano."


Ehp.

Publicadas portinch a la/s 2:48 p.m.  

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